Optimizar el uso de la lavadora es muy sencillo si sigues estos pequeños trucos:
- Pásate al agua fría: Siempre que la ropa no esté muy sucia, utiliza programas a baja temperatura (a 30 °C o incluso en frío). Como el mayor gasto de energía de una lavadora se produce al calentar el agua, lavar en frío reduce drásticamente el consumo de luz. Evita el prelavado: Utiliza esta opción únicamente cuando la ropa tenga manchas muy difíciles o mucha suciedad (como ropa de trabajo o de deporte embarrada). Si es colada normal, saltarte el prelavado consumes menos energía, agua y detergente en cada ciclo.
- Centrifuga bien antes de tender: Centrifugar la ropa a las revoluciones adecuadas para cada tejido (puedes regularlo fácilmente en tu lavadora Balay) elimina la mayor parte de la humedad, haciendo que tu ropa se seque mucho más rápido al sol y evitando que coja olor a humedad.