Cuando hablamos de la capacidad de extracción, nos referimos sencillamente a la cantidad de aire que tu campana es capaz de renovar en una hora (lo medirás en m³/h) . Para que tu cocina esté siempre libre de humos y olores, dependerá del motor de la campana, de un buen sistema de extracción y de una correcta ventilación. Si ese camino es muy largo, tiene curvas muy cerradas o es estrecho, al motor le costará mucho más expulsar el aire. Esto hará que la campana pierda potencia de extracción.
Si estás diseñando tu cocina o instalando tu campana, apunta estas recomendaciones sencillas para asegurar el mejor rendimiento y cuidar su vida útil:
- Elige tubos anchos: Utiliza conductos con el mayor diámetro posible recomendado por el fabricante.
- Mejor lisos que corrugados: Los tubos lisos por dentro facilitan que el aire fluya sin obstáculos, reduciendo el esfuerzo del motor y el ruido.
- Curvas suaves: Evita en lo posible los giros bruscos. Siempre es mucho mejor diseñar curvas suaves de 45° que codos cerrados de 90°.
- El camino más corto: Intenta que el trayecto del tubo hasta la salida exterior sea lo más recto y corto posible.