Balay recomienda conservar los alimentos empaquetados o bien cubiertos para evitar que se deshidraten y pierdan su valor nutritivo y aroma. Dejar enfriar los alimentos o bebidas calientes hasta una temperatura ambiente antes de introducirlos en el frigorífico.
No obstruir ni bloquear con alimentos las aberturas de salida del aire frío para permitir la libre circulación del mismo. Los alimentos colocados en las inmediaciones de las aberturas de salida de aire pueden resultar congelados como consecuencia del aire frío que sale por éstas. Las bandejas del refrigerador son ideales para guardar pan y bollería, platos cocinados, fruta sensible a las bajas temperaturas y verdura. En el cajón para la verdura, almacenar verdura, lechugas o frutas. El compartimento fresco especial "chiller" es ideal para almacenar pescado, carne y embutido. En los estantes y compartimentos de la cara interna de la puerta (de arriba hacia abajo) puedes conservar: mantequilla, queso, huevos, tarros, botellas pequeñas, botellas grandes, bolsas o briks de leche, briks de zumos de frutas. En el compartimento congelador, puedes guardar alimentos ultracongelados, cubitos de hielo o helados.